• supermercado con un niño autista
    Vida cotidiana

    Ir al supermercado con un niño autista. ¡Misión cumplida!

    Si pienso en la primera vez que me atreví a ir sola al supermercado con mi hija mayor y hacer la compra semanal, no recuerdo exactamente la edad que tendría, pero sería en torno a los 3 años. Para hacerlo, necesitaba que ya no fuese en carrito para poder ir y volver caminando, poder empujar el carrito del supermercado y el de la compra por la calle y un mínimo de obediencia a las normas para estos sitios: no tocarlo todo con la mano (y eso que aún no sabíamos ni lo que era el gel hidroalcohólico de la pandemia); no echar a correr por los pasillos; no escaparse por…