Manta para niños autistas Ball Blanket
Terapia

Manta para niños autistas Ball Blanket

Si recordáis mi lista de regalos de navidad para niños con TEA de 2020, lo que más ilusión me hacía como madre era depositar mis esperanzas en esas mantas de peso que ayudan a las personas con diferentes tipos de trastornos propioceptivos a relajarse, calmarse y ¿por qué no? ¡a dormir mejor! Con casi 4 años, son muy pocas las noches en que mi hijo ha dormido del tirón y, si bien él parece llevarlo muy dignamente y sigue derrochando energía a lo largo del día, yo he llegado a un punto es que los desvelos nocturnos me trastornan muchísimo y es habitual que me despierte a las 3 de la mañana y no pueda volver a conciliar el sueño. A raíz de aquel post, tuve la suerte de que la empresa Handycat, que distribuye en España la manta para niños autistas Ball Blanket de Protac, la marca original que ideó esta genialidad, contactase conmigo y me explicase los motivos por los que no es lo mismo una manta con peso cualquiera que el diseño de peso distribuido mediante esferas de los diferentes modelos de Ball Blanket. Tanto me convencieron sus argumentos y tan necesitada de descanso estaba, que nos lanzamos a realizar la compra (ya os conté que los precios son como para pensarse seriamente la inversión) y la recibimos el día antes de Nochebuena. Como estaba tan ansiosa por probarla, no pude esperar ni a fingir que la había traído Papá Noel, y en aquel mismo instante la saqué para estrenarla. Os aviso de que con mi hijo no ha funcionado, pero os detallo las peculiaridades de la manta para niños autistas Ball Blanket y el servicio que ofrece Handycat a fin de facilitarnos la compra de un instrumento que puede solucionarnos mucho el día a día.

¿Cómo es la manta Ball Blanket de Protac?

De entrada, a los padres (y a la abuela) nos pareció lo menos amorosa del mundo. No esperéis un producto tierno y confortable, porque desde que sale de su funda de transporte es un armatoste rígido y muy pesado que hay que saber manejar. La nuestra era uno de los modelos más pequeños, para niños, porque su cama mide solo 80×135 cm. y las bolas de la Ball Blanket haría imposible remeterla por debajo del colchón infantil de Ikea si sobrase: él es muy ligero y ella muy abultada. A pesar de ser mini, pesaba 3,5 kilos, una cifra que cuando la vi escrita en la ficha técnica me pareció incluso poco, pero que cuando la tuve en las manos ¡qué barbaridad! Definitivamente, un niño de esta edad no necesita más peso. Otra característica es que en nuestro modelo, la Ball Blanket Calm, las esferas de plástico están distribuidas a lo largo de la manta formando una especie de canales. ¿Qué ventaja tiene esto? Que si el niño se mueve (que seguro que lo hace) el peso nunca queda acumulado todo en una misma zona, sino que se redistribuye a lo largo del cuerpo en función de la postura. Y aquí está la clave (y la justificación de la diferencia de precio respecto a las mantas de peso relajantes para gente estándar) porque en las primeras sesiones, puede que cualquier sensación de peso sea bien recibida por la persona a la que este tipo de terapia de beneficia. Sin embargo, su cerebro acabará acostumbrándose porque el peso será siempre igual y no logrará esa integración sensorial que buscamos y que sí proporciona la Ball Blanket.

Nuestro primer contacto con la manta para niños autistas Ball Blanket

En cuanto la tuve en las manos, me tumbé en el sofá y me la eché sobre mí misma, a fin de ver qué sensaciones me transmitía. Siendo adulta no es que me incomodase el peso, pero tampoco me agradaba. O sea, estamos todos deseando quitarnos mantas y poder sobrevivir al frío con nórdicos lo más ligeros posible ¿a quién podría gustarle meterse debajo de semejante cantidad de peso? A mi hija tampoco le hizo gracia, se la quitaba a manotazos y se sentía atrapada. Sin embargo, el protagonista de nuestra historia la acogió con mucho, mucho entusiasmo. No solo no se la quitaba como su hermana, sino que se quedó tumbado en su cama a mediodía, casi petrificado al sentir el peso sobre él. Si yo hacía amago de retirarla, él volvía a subírsela hasta el cuello y claro ¡me hice muchas ilusiones! Porque si a los demás nos producía rechazo y a él no, a la fuerza debía ser un instrumento perfecto para él. Pero mi felicidad duró lo que tardamos en llegar a la noche.

¿Una manta de peso para que los niños autistas duerman mejor?

Pues va a depender de en qué punto del espectro se encuentre tu peque y de las características sensoriales que presente. Esa primera noche traté de cubrirlo de nuevo con la manta mientras se dormía, pero le dio patadas hasta que se deshizo de ella. Se la subí solo hasta las caderas pero resultó una misión imposible, así es que la retiramos. Como el día había sido movidito, la verdad es que tardó poco en dormirse, pero previendo sus despertares nocturnos, cuando lo dejamos en su cama volvimos a colocarle la Ball Blanket de la cintura para abajo. Esa noche se despertó, y todas las demás de la prueba (una semana completa) también. En los últimos días incluso empeoró la cosa, porque al desvelarse solo un poco y notar la manta cerca, aunque no la tuviese encima, percibía las bolas a su lado con las manos, los pies, la espalda, etc. empezaba a protestar y a alejarse de ella. De día tampoco la quería ya para jugar, así es que todo quedó en un espejismo y por el momento no nos ha funcionado con él.

No nos queda otra que esperar a que su sueño cambie y logre descansar del tirón durante la noche por su propia madurez, porque él lo que busca cuando se despierta (además de la teta) parece que es el cuerpo calentito y fofo de madre, y no las perfectas esferas de peso. Desde aquí quisiera agradecer infinitamente a Handycat la ayuda que nos han ofrecido: desde la información inicial acerca de sus productos para la estimulación sensorial, a la facilidad para realizar la compra y poder proceder con su devolución al no cuadrar con las necesidades de mi hijo. No siempre se encuentra a personas tan implicadas con su trabajo y con este sentido de la responsabilidad para con las personas a las que se dirigen sus productos. Así es que si creéis que podría seros de utilidad no puedo más que recomendarlos por su profesionalidad y el buen trato recibido.

¿Habéis probado las mantas sensoriales con vuestros peques? ¿Os cambió la vida o tampoco os dio resultado?

4 Comments

  • Jaume Bargalló

    Después de agradecerle a Lucía la prueba realizada con la BallBlanket Calm, me gustaría añadir algún comentario a su análisis.

    Voy a empezar afirmando lo que es una obviedad: nuestro comportamiento es el resultado del proceso que realiza nuestro cerebro y sistema nervioso central de toda la información que aportan nuestros sentidos.

    Cuando hablamos de sentidos no sólo debemos referirnos a vista, oído, tacto, gusto y olfato: sentidos exteroceptivos. Existen también los sentidos interoceptivos, que entre otras cosas nos aportan información del espacio que ocupamos, de la fuerza que ejercemos para sujetar un vaso de plástico… ¿Cómo, sino, podríamos pasear sin chocar con nada? ¿Cómo «sabemos» nuestra forma y volumen cuando no estamos ante un espejo? ¿O cómo no aplastamos ese vaso de agua si no lo tomamos con la fuerza justa para que ni se caiga ni lo deformemos? Pues bien, en muchas ocasiones nos podemos encontrar con problemas para captar con exactitud estas cosas o no seamos capaces de procesarlo adecuadamente. Es entonces cuando un producto de estimulación propioceptiva como BallBlanket o MyFit nos ayudará a sentirnos mejor. Es el mismo símil que cuando vemos las cosas borrosas, nos provoca cierto desasosiego ese defecto de visión y lo solucionamos con unas gafas. De modo análogo, cuando nuestro sentido propioceptivo no nos muestra una «imagen» nítida tampoco nos sentimos bien y necesitamos algo que refuerce nuestra conciencia corporal: ahí interviene BallBlanket.

    Ya he comentado que todo, absolutamente todo, «entra» por nuestros sentidos. Bueno quizás hay alguna excepción… Una droga, un fármaco o similar también afectan a nuestra conducta y lo hacen de forma que nuestra voluntad no nos permite -o apenas- modular su efecto. Es muy importante tener en cuenta que todos los elementos de estimulación propioceptiva que ofrecemos son en relación con la voluntad del usuario, es decir, que no hay que ponerlos a la fuerza, por este motivo siempre adjuntamos las orientaciones de uso, para ir presentado el elemento de una manera que no resulte incómoda y que sea amigable para él.

    Dos cosas más. La primera, no pensemos en estos elementos sólo para dormir. Su acción se produce en cualquier momento del día. Por eso el muchacho no se la quería quitar de encima el primer día, porque se sentía bien!!
    Y, para terminar, estoy tan seguro que nuestra manta no ha cumplido el objetivo de Lucía como que SÍ aporta mayor conciencia corporal y bienestar a su hijo. Probablemente algún día desee probar de nuevo con un objetivo más amplio. Creo que entonces descubrirá resultados que ahora es pronto para percibir.

    Sea como sea, en Handycat también sabemos que somos todos tan diversos como los problemas que padecemos y que, por supuesto, cualquier solución no es universal. En esos casos reintegramos el importe cobrado tan pronto se nos devuelve el producto en condiciones. Mientras tanto, asesoramos e informamos a toda persona que crea que nuestros productos puedan ser una buena solución para ella.

    Jaume Bargalló, director de Handycat

  • Mamá en Bulgaria

    Me encanta el concepto de estas mantas pesadas, a mí misma me resulta reconfortante dormir con algo pesado encima, por eso no me gustan los edredones modernos tan ligeritos.
    Aquí en Bulgaria aún no hay tiendas que las vendan, hay una única artesana en todo el país que las hace a mano por encargo, pero claro, así salen a un precio altísimo.

  • Mónica Tomás

    En nuestro caso descubrimos las mantas pesadas hace unos meses, mi hija de 7 años sigue sin dormir toda la noche pero gracias a la manta se mueve muchísimo menos y el sueño es más reparador. De hecho, esas mantas tienen muchísimos beneficios para personas con diferentes problemas, no solo autismo, y Papá Noel nos trajo otra a mi y a los yayos, de 7kgs cada una, y ya no sabría dormir sin ella jejeje

  • Mariana Sánchez Gaviño

    No sé si es el post adecuado para comentar esto, pero como tiene que ver con el sueño… Toda experiencia que podáis contar que haya funcionado lo agradeceré. Mi hijo duerme toda la noche del tirón, lo malo no es eso, sino dormirlo inicialmente. Duerme siesta, de una hora u hora y media, porque sino no llega a las 7 de la tarde. Pero cuesta dormirlo la vida misma, con suerte 20-25minutos, por lo general 1hora y en el peor caso hora y media. Acabas desesperada, irritable, e incluso durmiéndome yo antes que él.
    Hubo un tiempo que conseguimos echarlo a la cuna y que se durmiese solo, hasta que tuvo edad de salirse y lo pasamos a la cama. Desde entonces…nuestra perdición. Tiene 27 meses y me dijeron que debía quitarle el chupe, ¡ahora que acababa de aprender a pedírmelo! Este es otro dilema que tengo, ¿qué debo hacer? ¿le viene mejor entender que si me pide las cosas se la doy (y le vuelvo a dar el chupe), o no?. ¿Cómo conseguís que se duerma pronto?

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